lunes, 28 de noviembre de 2011

investigaciòn de operaciones

La Investigación de Operaciones o Investigación Operativa, es una rama de las Matemáticas consistente en el uso de modelos matemáticos, estadística y algoritmos con objeto de realizar un proceso de toma de decisiones.
La Investigación de Operaciones o Investigación Operativa es una disciplina donde las primeras actividades formales se dieron en Inglaterra en la Segunda Guerra Mundial, cuando se encarga a un grupo de científicos ingleses el diseño de herramientas cuantitativas para el apoyo a la toma de decisiones acerca de la mejor utilización de materiales bélicos. Se presume que el nombre de Investigación de Operaciones fue dado aparentemente porque el equipo de científicos estaba llevando a cabo la actividad de Investigar Operaciones (militares).
En agosto de 1940 se organizó un grupo de investigación, bajo la dirección de P. M. S. Blackett, de la Universidad de Manchester, para estudiar el uso de un nuevo sistema antiaéreo controlado por radar. Se conoció al grupo de investigación como el “Circo de Blackett”, nombre que no parece desatinado a la luz de sus antecedentes y orígenes diversos. El grupo estaba formado por tres fisiólogos, dos fisicomatemáticos, un astrofísico, un oficial del ejército, un topógrafo, un físico general y dos matemáticos. Parece aceptarse comúnmente que la formación de este grupo constituye el inicio de la investigación de operaciones.
Blackett y parte de su grupo, participaron en 1941 en problemas de detección de barcos y submarinos mediante un radar autotransportado. Este estudio condujo a que Blackett fuera nombrado director de Investigación de Operación Naval del Almirantazgo Británico. Posteriormente, la parte restante de su equipo pasó a ser el grupo de Investigación de Operaciones de la Plana de Investigación y Desarrollo de la Defensa Aérea, y luego se dividió de nuevo para formar el Grupo de Investigación de Operaciones del Ejército. Después de la guerra, los tres servicios tenían grupos de investigación de operaciones.
Como ejemplo de esos primeros estudios está el que planteó la Comandancia Costera que no lograba hundir submarinos enemigos con una nueva bomba antisubmarina. Las bombas se preparaban para explotar a profundidades de no menos de 30 m. Después de estudios detallados, un profesor apellidado Williams llegó a la conclusión de que la máxima probabilidad de muerte ocurriría con ajustes para profundidades entre 6 y 7 m. Entonces se prepararon las bombas para mínima profundidad posible de 10 m, y los aumentos en las tasas de muertes, según distintas estimaciones, se incrementaron entre un 400 y un 700%. De inmediato se inició el desarrollo de un mecanismo de disparo que se pudiera ajustar a la profundidad óptima de 6 a 7m. Otro problema que consideró el Almirantazgo fueron las ventajas de los convoyes grandes frente a los pequeños. Los resultados fueron a favor de los convoyes grandes.
Al principio, la investigación de operaciones se refería a sistemas existentes de armas y a través del análisis, típicamente matemático, se buscaban las políticas óptimas para la utilización de esos sistemas. Hoy día, la investigación de operaciones todavía realiza esta función dentro de la esfera militar; sin embargo, lo que es mucho más importante, ahora se analizan las necesidades del sistema de operación con modelos matemáticos, y se diseña un sistema (o sistemas) de operación que ofrezca la capacidad óptima.
La Investigación Operativa es una moderna disciplina científica que se caracteriza por la aplicación de teoría, métodos y técnicas especiales, para buscar la solución de problemas de administración, organización y control que se producen en los diversos sistemas que existen en la naturaleza y los creados por el ser humano, tales como las organizaciones a las que identifica como sistemas organizados, sistemas físicos, económicos, ecológicos, educacionales, de servicio social, etc.





M 160 olmec coe

Tal parece que la civilización olmeca fue la primera en inventar la brújula magnética, con lo que se adelantó a los chinos en casi 1000 años. En efecto, en las ruinas olmecas de San Lorenzo, Veracruz, se encontró hace varios años un pequeño objeto imantado, al que se puso por nombre M-160 y que por azares del imperialismo científico se encuentra ahora en la Universidad de Michigan, EU, a donde fue llevado por sus descubridores, P. Kroster y M. D. Coe. Este curioso artefacto fue estudiado con meticulosidad por Juan B. Carlson, investigador de la Universidad de Maryland, quien concluyó que el M-160 fue usado como brújula.
Las pruebas presentadas por Carlson apuntan a la habilidad de los olmecas para trabajar el hierro, puesta de manifiesto por varios y extraordinarios espejos bruñidos, así como a su preocupación por orientar sus construcciones de una manera particular. Con esta base, el estudio del objeto imantado y de sus características muestra como muy probable su uso al modo de una brújula. El artefacto es una barrita de 3.5 cm de longitud, y si se le pone a flotar sobre un corcho en agua o mercurio, su eje se orienta 36° al oeste del norte magnético.

El geofísico estadounidense Sheldon Breiner, en cuyo currículo se encuentra el hallazgo de dos cabezas olmecas, sugirió entonces que este pueblo había construido sus edificios orientados hacia el Norte magnético tal como se encontraba hace 3.000 años, pues éste, a diferencia del Norte geográfico, que siempre es el mismo, se ha ido desplazando ligeramente con el paso de los siglos. La pista de esa primitiva brújula olmeca fue muy útil para los nuevos estudios sobre astroarqueología. Así, en el año 2003, una expedición encabezada por los geodestas Frantisek Vítek y Jaroslav Klokocník, del Instituto Astronómico de la República Checa, comprobó la hipótesis del científico estadounidense R. H. Fuson según la cual las antiguas civilizaciones mexicanas orientaban sus construcciones hacia el Polo Norte magnético. Teotihuacán, Palenque, Monte Albán, Chichén Itzá o Dzibilchaltún fueron algunas de las localidades que figuraban en el programa de la expedición. Sus conclusiones, dadas a conocer en 2004, no dejaban lugar a dudas: los olmecas y los mayas conocían la brújula y la usaron para orientar la construcción de muchos de sus edificios de acuerdo con los polos magnéticos de la Tierra y recordar así las fechas significativas de sus calendarios.La edad del objeto M-160 es mayor de 3 000 años, lo que convertiría, si el resultado de la investigación se confirma, en el imán de brújula más antiguo del mundo.
http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/ciencia/volumen1/ciencia2/21/html/sec_87.html
http://www.masalladelaciencia.es/hemeroteca/civilizaciones-antiguas-10-misterios-olmecas_id21885/juegos-rituales-y-templos_id1156808.html

martes, 8 de noviembre de 2011

redes para localizar información

En estos tiempos, mucha gente, para localizar un documento de cualquier tipo ya no usa las bibliotecas, millones y millones de personas usan lo que conocemos como Internet. 
Sin embargo muchas veces no sabemos elegir a la hora de investigar que tipos de redes son las mas convenientes para encontrar lo que estamos buscando, y tomamos documentos falsos; algunos sitios, de los que son muy buenos con su contenido en información nos pide un documento a cambio que le puede ser útil a otra persona, pero no todos aportan documentos buenos, y están deteriorando estas redes. Otro punto importante es que de tantas redes que existe para bajar y subir documentos, no todos son buenos; los más conocidos son:
buenas tareas
taringa
slindeshare
e Mule
que funcionan como un blogs; los wikis son buenos sin embargo es un sitio web cuyas páginas pueden ser editadas por múltiples voluntarios a través del navegador web. Los usuarios pueden crear, modificar o borrar un mismo texto que comparten.
otros más como rincón del vago y monografías realizan esta operación, pero no son de buena calidad.
otras redes conocidas son: blogines, eConozco, technorati y del.icio.us.